Venta
Venta de tótems digitales e interactivos
Equipos para instalaciones permanentes en empresas, showrooms, recepciones, comercios, espacios de atención y exhibición.

Cuándo conviene comprar en lugar de rentar
La compra suele tener sentido cuando el equipo estará instalado de forma continua, existe un flujo recurrente de visitantes o el contenido se actualizará durante meses. También permite estandarizar una experiencia en varias ubicaciones.
La decisión no depende solo del tamaño de pantalla: sistema operativo, memoria, conectividad, brillo, orientación, método táctil y mantenimiento deben responder al uso real.
Hardware y software deben planearse juntos
Un tótem permanente necesita más que una pantalla. Conviene definir modo kiosco, arranque automático, actualización de contenido, comportamiento sin internet y forma de recuperar el sistema después de un reinicio.
Si habrá aplicaciones, catálogos o formularios, el software debe diseñarse para la resolución y orientación del equipo y no como una página de escritorio adaptada al final.
Escalabilidad para futuras ubicaciones
Si planeas instalar varios equipos, conviene estandarizar contenido, configuración y proceso de soporte desde el primer tótem. Eso facilita replicar la experiencia sin rehacer cada instalación desde cero.
